martes, 19 de febrero de 2008
Vuelta a Sunnyvale
Volviendo a casa hoy tuvimos un viaje de un par de horas... y a los del auto chico se les echó a perder la ventana del conductor! La abrieron completamente y después no volvió a subir. Ja ja... los pobres casi se mueren de frío en lo que quedó del camino, especialmente cuando empezó a llover!!! Hasta ahí no más llegó el orgullo del pobre papi por su convertible.
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